El balón de fútbol es un icosaedro truncado, un sólido regular como lo son el tetraedro, el hexaedro, el octaedro o el dodecaedro. Inicialmente formado por doce aristas y veinte triángulos equiláteros, hay que aplicarle un truquito para que puedan acabar sirviendo para jugar al fútbol: hay que capar sus vértices. Así obtenemos lo que en realidad es: una figura de 12 pentágonos, 20 hexágonos y 90 aristas. Eso sí, en su favor conviene decir que de todos -con permiso del rombicosidodecaedro- el icosaedro es el poliedro más fácil de convertir en esfera.
No puedo comprender por qué en la radio y televisión siempre se excusan las interrupciones pero nunca la programación normal. Julais quesoisunos julais.
Actualizado: Debe valorarse la opinión de los estúpidos: están en mayoría.















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