La abuela se quedó un poco sorprendida, pero decidió decirle la verdad.
- Pueees… a eso se le llama tener relaciones sexuales, cariño…
El pequeño dijo: “¡Aaha..!” y volvió a salir a charlar y jugar con los otros niños.
Al día siguiente volvió a entrar y le dijo todo enojado:
– ¡Abuela, no se llaman relaciones sexuales!, ¡¡se llaman LITERAS!!… y la maestra quiere hablar contigo...


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