... un negrazo enorme de dos metros, con cara de bruto, que se limpia las uñas con un machete.
Uno de los sicarios dice:
- Oye Big Marcellus, el jefe ha dicho que a este tío le hagas el agujero del culo más grande. Dijo que para que otra vez no se intente pasar de listo con el jefe.
El tío grita desesperado implorando perdón. Pero Big Marcellus sonríe y apenas le hace caso, ignorando sus lamentos.
- Dejadle ahí, que ahora me encargo de él.
Cuando los dos tipos se van el muchacho vuelve a implorar:
- !Por favor señor Marcellus, no me haga eso! !Piedad! Déjeme ir y no le diré nunca a nadie que usted me perdonó. ¡Por favooor!
- !Que te calles la puta boca!
Dos minutos después, vuelven los dos sicarios arrastrando a otro tipo.
- Big Marcellus, el jefe dijo que a este le rompas las rodillas y le saques lo ojos para que aprenda a no quedarse con el dinero del jefe…
-Vale, tiradle ahí que ya me ocupo de él.
Poco después vuelven arrastrando a otro desgraciado:
- Big Marcellus, el jefe dijo que a este le cortes los huevos para que aprenda a no meterse con la mujer del jefe; ah y que también le cortes la lengua y todos los dedos para que no vuelva a tocar a una mujer nunca.
- Ok, ponedle ahí con esos dos hijoputas.
Cuando se van los sicarios, el primer tío que entró dice:
- Señor Marcellus, con todo respeto y para evitar confusiones, yo era el del culo ¿se acuerda?
« Tres hombres llegan simultáneamente a las puertas del cielo. San Pedro sale y les dice: | Inicio | Dos monjas encargadas de hacer la compra en un convento de clausura... »


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