Somos demasiado pesimistas
Antiguamente se vivía infinitamente peor que ahora. Prueba de ello es que casi todos los que vivieron en esos pseudosiglos llamados "de oro", económicos y políticos, tan alabados por los historiadores, están muertos.
Antiguamente se vivía infinitamente peor que ahora. Prueba de ello es que casi todos los que vivieron en esos pseudosiglos llamados "de oro", económicos y políticos, tan alabados por los historiadores, están muertos.
Los comentarios están cerrados